Anoche no me podía dormir, daba vueltas y vueltas en la cama. Me levanté a escribir en mi cuaderno de anotaciones sólo una frase: ‘La primera mujer’. ¿En qué estaría pensando? Ni idea.Lo único que se me ocurre ahora mismo al ver eso que apunté anoche en aquel papel es que tengo mejor caligrafía cuando escribo semidormido y en semipenumbra. Tal vez porque me esfuerzo con las letras para poder entenderlas al siguiente día. El puntito sobre las íes, las emes que parecen emes, etc. La e sin embargo siempre me genera problemas: en una misma palabra puedo utilizarla en cursiva minúscula y a continuación escribir una E en imprenta mayúscula. No sé, sólo una estupidez que quería comentar.
Eso de la primera mujer… Continúo sin recordar su significado. Creo que tengo que dejar de escribir por un tiempo, estoy agotado de buscarle sentido a las palabras. Hay días que surgen historias simpáticas, pero cuando estoy más concentrado en decorar frases es porque ha llegado el momento de descansar.Otra vez ese maldito reloj… ‘Pí-Pí’ cada vez que comienza una nueva hora. Tengo más ganas de regalarlo que de intentar sentarme treinta segundos a ver si se puede quitar el sonido.
¿Se han dado cuenta, no? Algunos párrafos son mucho más válidos que otros, porque hablan de algo concreto y real. Los demás podrían no haber existido.Voy a probar algo: los párrafos que no valen la pena, los voy a ir tachando, verán que el presente texto podría prescindir de ellos. Es como con el reloj, no lo necesito para saber que la vida pasa.
Mujer, primera… Nada, no le encuentro la vuelta. Hum… la primera mujer… ¿Será algo bíblico? En realidad ahora mismo iba a presentarles una concatenación de conceptos intrascendentes pero exquisitamente elaborados: una mentira.Ya recordé a qué hacía referencia esa frase apuntada anoche en mi cuaderno, pero ni loco me pongo a explicarlo acá.
Sería una mentira como todo este texto, que puede interpretarse de diversas maneras: leyéndolo de modo global ó parcial, descartando la lectura de los pasajes destacados ó sólo de los censurados… OK. Tacho este párrafo también, que estoy subestimando a los lectores.Lo siento.
Espero que acepten mis disculpas.
3 comentarios:
No estarás consumiendo cosas raras allá en el viejo mundo no?
Marcelo.
esto es un sin sentido
me dice
sonriendo con la copa de vino en la mano izquierda
mi sentido
me engaña
haciéndome pensar que todo tiene sentido
antes de dar la vuelta en el último momento
sigue sujetándo el cigarro con delicadeza
qué es mejor
volverse loco para entender el sin sentido
o perder el sentido y volverse loco por completo
me dice mirándome con ojos de predicador
intento no entender todo esto
porque me temo que si llego a ver el sentido de toda esta locura
me tiraré del edificio más alto de la ciudad
y tendrá sentido
reclama mientras la mujer rubia le distrae la atención
ya cuando empeiza con la frase
la vida significa...
dejé de escucharle
ya no tiene sentido
Correcto Ja, se me había olvidado el nombre del blog. Ahora toda esta falta de sentido va teniéndolo.
Un abrazo,
Marcelo.
Publicar un comentario